…me da ‘roncanrrol’, decías…

Cuando me encantaba aquella canción y eras mi héroe, sentía que para comerme el mundo solo necesitaba una cucharilla de café. Vivíamos rebeldes donde no debíamos y llevar la contraria era el deporte que nos mantenía en forma. Desdeñábamos peligros, la vida nos quedaba por delante, nuestro mejor momento siempre era ‘ahora’, borrando a cada segundo el anterior… estábamos (y éramos) por encima de los horarios, de los planes, de la gente, de los demás…

Vivímos egoístas y sólo paré cuando encontré alguien a quien dañar con nuestro desenfreno, y entonces a ti no te gustó que me bajase de nuestro autobús sin paradas… Seguirías adelante, prometiste… Nunca dejarías de ser El Rebelde Sin Causa.

Esperando la luna llena

A la Chica de las Pestañas que Arañan se le derrama la luz del escenario por las mejillas mientras canta “Bajo la lluvia” a voz, con Quique y Miguel Rios acompañándola

El Chico Atigrado la ha visto desde antes que empezase el concierto y lentamente escora su posición frente al escenario para tenerla más cerca. Sin quitarle ojo, sin darle fuego.

Una hora después viven hombro contra hombro, los dos cohibidos, sin decirse nada… con la música, el tiempo y el espacio en común, y sin atreverse a poner nada más… descontando canciones ya de los ‘bises’. Temiendo al ridículo.

Acabará el concierto y te habrás conformado con comprobar de cerca que es más guapa que de lejos…

Cuantas chicas geniales ha hecho aquella borde que te perdieses, chaval…

6/12/09: Los ví bailar bajo la lluvia en Granada