Versus

Tú, el ejército más numeroso, yo, el castillo peor defendido. Tu, campeona de los mentirosos, yo crédulo convencido; Tú, siempre dispuesta a todo, confiada en la victoria, invicta en batalla. Yo, batiéndome en retirada, temeroso de las bajas, calculando el castigo…

Tus ojos, el compendio de mis debilidades. Tu boca, el cementerio de mis esperanzas.

Desde que me encontraste ya me sabías rendido.

“Hola…”

El hombre perfecto

– Y que tampoco pido tanto… Me vale con que sea simpático, cariñoso, buena gente… nada mas… Y que le guste viajar… Que no sea rata, que los de la hermandad del puño cerrado me dan mucho coraje… Que sea listo… que tenga un buen trabajo, lo justo para vivir bien, tampoco quiero un muerto de hambre… Alto… Guapo… Limpio… que tenga buen cuerpo… no un cachas de gimnasio, pero que lo tenga todo en su sitio, que le guste hacer deporte, vaya! Ah! y que le gusten los niños… y divertido, que le guste salir, pero no tanto, osea, tu me entiendes, que le guste salir, pero también que le guste estar en casa… Familiar, eso, familiar… y… Que no sea gruñón… Que tenga buen humor… Y cariñoso, ah! yalohedicho, es verdad… y fiel, fiel, si, si… estoy harta de cabrones… un hombre de verdad, joe… acaso pido tanto? no me lo merezco?

– …veeenga va, que te presento a Charly…

Solo treinta añitos y la de cosas que nos ha dado tiempo a hacer ya, tron… Cuéntaselo a tu sobrina. Que llegamos a Sierra Nevada por los pelos, con un gafe en el asiento de atrás, que empezamos flipando con las de los palacios y terminamos quitándonos de encima asturianas, que sobrevivímos tres días encerrados en el piso a fuerza de jamón y brugal, que pasamos horas desenterrando a willy solo para darle nosotros mismos el tiro de gracia, porque así somos nosotros, que estábamos entre los cien mejores del camino de santiago y lo demostramos, que vimos ponerse el sol sobre el mar, aplaudiendo, en El Palmar, con un color de piel rojo fluorescente por quedarnos dormidos al sol, que nos bebimos 50 cervezas en una noche antes de empezar con lo nuestro, que siempre fueron las copas en nuestra oficina, que supe que había encontrado a tu chica nada mas la vi, que te lo dije esa misma noche, que nunca conseguimos convencer a Max de que la piscina estaba vacía, por más que nunca nos hemos empeñado en nada de esa manera, que pasamos inviernos mirando una foto del Maracas, “ya mismo estamos ahí bebiendo cervezas”, que casamos a tu hermano bien casado, que sobrevivimos a la M40 y a Fer como chófer, que subimos al Mulhacén, que nos compramos un yate, que nos ganaron los chinos, que se nos comió el gato el jamón, que no rehusamos ningún barranco jamás… Que brindamos cientos de veces, en cientos de lugares distintos, con cientos de personas diferentes… Y que solo son treinta años… Y nos sigue filtrando el riñón como si estuviese nuevo… Más madera tron, más madera!

…y felicidades!!!

Esto lo paga la Seguridad Social?

– …y noto, doctor, como un rac-rac, un crujido en la cabeza, como el que se oía por las noches cuando pasabas al lado de aquella silla del comedor que se rompió un día nada más la tia Engracia aplastó su culazo sobre ella, y entonces vimos que estaba hueca por dentro, la silla, la tia Engracia no, que siempre ha sido una mujer muy densa, y que soltó un polvillo amarillo, sisí doctor, que estaba carcomida! y que digo yo, doctor, que a ver si algo se me va a estar comiendo la cabeza por adentro y un día, aunque no se me siente la tia Engracia encima, por dios, se me rompe y resulta que lo que tenía adentro era…

– …polvillo amarillo y una carcoma?

– no… yo me refería a… una chica, doctor, una chica… que uno no es de madera…

Cierta chica sin apellido…

Ya la conocía de hace mucho tiempo… Nos encontrábamos de vez en cuando gracias a internet -mierda…- porque era imposible coincidir en directo. Al principio no me atraía de ella mas que ciertos detalles, arrebatadores, sí, pero no le prestaba suficiente atención, siempre distraído por otras que yo creía más atractivas, aunque la mayoría de las veces no lo eran, siendo su principal, y probablemente, único punto fuerte, el ser mucho más fáciles y accesibles que ella…

Días que pasan… Días que estás arriba, días que estas abajo y otros días que duermes solo… Y por algún casual la encuentras… Siempre ha sido guapísima… ¿A quién le gustan las chicas perfectas? A mi no. Gustándome como me gusta pelear a la contra, lo que siempre me ha gustado de algo es lo que sólo me gusta a mi, lo que yo descubro y creo desapercibido por los demás… secreto… íntimo.

Por algún casual, -decía- la encuentras cierto dia… Y caes rendido, fulminado… A su forma de mirar de reojo, a su manera de volverte loco, de hacerte feliz, de volverte desdichado y volverte a hacer sentir el príncipe de tu barrio… de parecer hecha para ti, -no, seguro que a los demás no les puede gustar tanto…- de hacerte creer que estás hecho para ella… y de hacerlo todo -encima- en algo menos de cinco minutos…

Paloma. No necesita apellido.

Un sacrificio ritual, bien o mal, yo quiero hacerle a mi estrella, sin principio ni final… no puedo vivir sin ella…