Echando de menos nuestro bar

Que vais a hacer esta noche? – Vamos a Baluarte – …y qué me vais a poner…?

Cuando éramos reyes y vivíamos en nuestros bares y las chicas se morían por que les inventásemos piropos, y cada jueves conocíamos alguien que el sábado ya sería nuestro amigo. Cuando cada día había partido, cuando compartíamos todo, cuando bebíamos lo más raro que nos ofreciesen, cuando era imposible aburrirse, cuando todo nos quedaba por delante…

No habrá años como aquellos… Los harán peores y mejores, pero nadie se acordará de cómo hacerlos iguales.

Quince de enero

Mi primer recuerdo es de hoy hace treinta años. Mi abuelo me tenía de la mano bajo una marquesina del hospital Reina Sofía de Córdoba, mientras me enseñaba, por primera vez en mi vida, eso tan común en tantos sitios y tan extraño de ver en mi tierra: Nevaba.

Me encanta la nieve. Me hace sentir feliz, cómodo dónde esté y despreocupado. Me encanta esquiar y me encanta hacer snowboard, y me encanta jugar en la nieve… La nieve para mi está más relacionada con la palabra “vacaciones” que la playa o el verano mismo. Quizás siempre me gustó y por eso aquel día lo recuerdo por la nieve que caía…

El 15 de Enero de 1983 fue la primera vez que vi nevar, de la mano de mi abuelo debajo de aquella marquesina del hospital…

Luego, mi abuelo y yo, nos metimos dentro del hospital y fuimos a ver a mi hermana, que había nacido aquel helador dia de invierno de 1983.

Al fin y al cabo, igual no recuerdo aquel dia por la nieve…

Felicidades.