De amenazas

“Como lo intentes, te enteras…”

Y algo dentro de ti aprisionaba tus ganas de hacerlo, coartando tus ilusiones, como si, evidentemente y de alguna manera, tu no quisieras enterarte, como si la ignorancia fuese el maravilloso regalo de la felicidad misma, hacer lo que uno quería y no enterarse jamás… -¿de qué?- da igual… jamás…