Angelito, el chico aquel, te acuerdas…?

…ese que le gustaba el agua fresquita en verano, que se ponía un jersey en agosto y decía “qué calor”… El que iba al colegio por las mañanas, se sorbía los mocos cuando no tenía pañuelo y se ponía calcetines antes que los zapatos… no te acuerdas?? Sí hombre… Este que vivía allí en los pisos aquellos… uno que un día fué al cine y vio una peli… jod! si se pasaba las noches durmiendo en su cama! …y se levantaba por las mañanas y desayunaba sentado… no me creo que no te acuerdes…

Joe, mi compañero de piso, dice que hablo demasiado vagamente… Sabrá él…

Veroño

Dile a Noviembre que ya sé con quién quiero meterme debajo de la manta, que puede traernos ya frío y echarnos nieve por encima como para que no puedas ni escapar por la puerta…

Esta noche me pido…

…ser el tirante de tu pijama, el izquierdo, el rebelde, el que pasa en moto de quedarse sobre el hombro y baja rodando por el brazo a echarle un ojo a tu escote, el canalla, el aventurero, el que en realidad ocultamente envidia al otro, el fiel, el que mañana me pediré ser: El que hoy -y cada noche- duerme pegado a tu cuello.

El mítico Peio

Es difícil que te contagie mi pasión por el ciclismo. Podría hablarte de mis recuerdos en casa, haciendo el diseño de las camisetas para mis chapas, de jugar arrodillado en la arena, podría contarte de mis tardes frente a la tele jaleando a Perico, del dia que lloré por él, del odio a Fignon por maleducado, de la pasión revivida con el Chava, la decepción Olano… Y con nada de eso lo entenderías porque no es nada de eso…

Hoy he sonreído más que en el resto de la semana leyendo a otro mítico, Peio Ruiz Cabestany, contando de cada etapa una historia. Yo le hice a este tio una camiseta de la ONCE para una chapa de pepsi bien lisita, para que se escapase nada mas empezar la etapa, al primer golpe.

Sin vacaciones

“…y te digo, el verano es más verano al comienzo, más por primeros de Julio que de Agosto, cuando es más anhelos que certezas, igual que el súmmum del fin de semana es el minuto antes de irte del trabajo, o que la mejor cucharada del postre es la primera que entra en la boca… en realidad no queremos irnos de vacaciones, sino estar siempre al punto de cambiar nuestras vidas…”