Y devorarte por las mañanas

…cuando el soñar contigo me deja el sabor en la boca de un dulce que ni siquiera he probado… Y se va perdiendo lentamente como arena escapándosete de las manos, sin remedio, sin posibilidad de anotarlo para poder recordarlo después… Dejando que acabes siendo como aquella tarta que hacía nosequién y que hubo que compartir con tanta gente que sólo pudiste probar el trocito que sobró…

Quiero la receta de ti. Ya. (…y devorarte por las mañanas…)

18 comentarios sobre “Y devorarte por las mañanas”

  1. Jajaja.Vaya dos.

    Así que dejamos de jugar a los médicos para hacerlo a las cocinitas…
    Me voy a apuntar a un curso de cocina… para hacerte cosas dulces… y picantillas…

    ¡Etrin!, ¿me preparas a mí un moreno, listo, cariñoso, independiente, divertido y que esté loco por mí?????

  2. ;)
    Ay, eMe, esos ingredientes te los encuentras por todas partes, el más complicado es el último, y es justo ese el que hace a la chica perfecta.

    Me gusta más esto de jugar a las cocinitas que lo de los médicos, ;)

  3. Apunta Arabel-la:

    Un kilo de tomates rojos, un cazo de aceite de oliva, un ajo mediano, una cucharada rasa de sal y pan de telera hasta que espese.

    …en cualquier caso, las recetas de mis chicas son mucho más interesantes

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